viernes, 31 de mayo de 2013

Confesiones.

Voy con la intención de encontrarle respuesta al "qué hago con mi vida" y llego tarde.
Como siempre.

En mi vida predominan las excusas, y el por qué es el siguiente:
trato de esquivar al que intenta ganarme. Y todo por el miedo de 
que todos los progresos que he conseguido hasta ahora, 
puedan destruirse por culpa de acciones precipitadas. 

Y es injusto. Me parece una total desfachatez que yo, que he nacido
para amar —y por qué no... ser correspondida— me ataquen de tal manera
las dudas, los miedos, la negatividad y otros prejuicios, convirtiendo en imposible
la tontería esta de encontrar al amor de mi vida...

Y es que sí, desde siempre he estado mas loca que cuerda,
mas necesitada de amor que de juguetes.

Pero sabes, lo peor de todo es ser una chica nada predecible.
Digo lo peor por la cantidad de ilusos que se atreven a zarpar en un barco cuyo
destino es mi corazón, sin saber todas las tormentas por las que han de pasar 
para alcanzarlo, porque a decir verdad...

Si todos ellos fuesen conscientes de que en mi corazón hay un recuerdo atascado,
uno que impide la entrada de cualquiera que intente colarse en él, se darían por vencidos.

Pobres...

Pero que le hago yo,
si me he quedado esperando un tren que ya ha pasado,
si me he acostumbrado a necesitar lo que no tengo,
si vivo anclada al pasado...

Pero no me malinterpretes, el significado de "vivir anclada al pasado" en mi diccionario
sentimental, es el siguiente:

Cuando digo que vivo anclada al pasado no me refiero a que siga enamorada
del que un día, fue mi protagonista. No. Lo que quiero decir es, que con el paso del tiempo,
mi cabeza ha cometido el terrible error de anteponer los daños que me causaste, 
—que no son pocos— a los buenos momentos que me hiciste pasar. Y es por eso, que cuando noto que alguien me está empezando a importar mas de la cuenta, desaparezco. 

¿Por qué? 
sencillo.

Recuerdo lo que me ha costado salir de la crisis que me ocasionó la última guerra
en la que venció el desamor, y me asusta tanto la idea de volver a resquebrajarme,
que en mi corazón salta una advertencia que me empuja y que me arrastra y que me aleja
de la posibilidad de volver a estar en ruinas —o mejor dicho— de estarlo más de lo que estoy.



Pero tras varias noches debatiendo estas cuestiones...
He tomado la decisión de radicar. Sí, como lo lees.

Como decía el Gran Bukowski...

“Si no juegas, nunca ganaras.” 

“La vida es todo lo agradable que se lo permitas” 


Citas que han conseguido que llegue a la conclusión,
de que vivir con la duda de lo que pudo haber pasado, 
es mucho peor que el hecho de arriesgar
y tirarlo toda por la borda. 


Y si antes de encontrar a esa persona que tanto ansio, me tengo que
topar con cientos de gilipollas... pues oye, no es plato de buen gusto
pero estoy dispuesta a lanzarme a la piscina; no vaya a ser
que por quedarme en el bordillo me salpiquen gotas con
sabor a remordimiento...

...







3 comentarios:

  1. Muy bien dicho. A mi tambien me da miedo arriesgar ¿sabes? más que nada porque es un cambio, y los cambios aunque sean para bien, me aterrorizan. Por eso te comprendo tanto.
    Me encanta tu forma de expresarte en esta entrada, no pones el miedo como algo malo, si no como algo real y que se puede asumir.
    Habrá que arriesgarse(:

    ResponderEliminar
  2. Me ha encantado.
    Donde mencionas que eres una chica nada predecible, supongo que es un pro ya que cada día es diferente.
    Sobre ese miedo, todos tenemos miedo y es una cosa con la que se tiene que vivir.
    Sigo a la espera de tus ''garabatos'' que me encantan y me identifico.

    ResponderEliminar
  3. Me encanta, como escribes y como lo estructuras.
    Me verás por aquí a menudo :3
    Att: http://llagasenelcorazon.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar