Puede que si, que sea una cobarde. Una cobarde que va por la vida como si la osadía fuese una de sus virtudes. Y lo cierto es que no. Nunca he vuelto a dejar mi corazón en manos de nadie por miedo a toparme con otro hijo de puta como tú. Uno de esos hombres a los que no les importa cuánto de grandes sean tus sentimientos, y que aun así, nuestro amor es todo suyo. Pero nuestro odio también, por habernos enamorado hasta las trancas sin apenas hacer nada.
En fin.
Cosas de la vida.
A veces el que hace mas por conseguirte termina recibiendo indiferencias y el que pasa de ti, acapara toda tu atención. Y no debería ser así...
pero tristemente lo es.
Y yo finalmente he tenido que salir de las cuatro paredes de mi habitación para escribir(te), porque es la única manera que conozco de hacer que este dolor sea menos insoportable. Menos intenso.
Menos tú.
Menos tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario