Yo no busco que me den la razón aunque no la tenga. Yo lo que quiero es que sean capaces de llevarme la contraria cuando piensen que no tengo razón, aun sabiendo que cuando me enfado soy capaz de echar fuego por los ojos. Yo no quiero que se acostumbren a mi forma de ver las cosas, yo quiero que me cuenten sus teorías y que me enseñen a ver la vida desde otros ángulos, que me sorprendan con percepciones del mundo distintas a la mía. Yo no quiero que estén pendientes de mi las veinticuatro horas del día, solo necesito que estén ahí cada vez que necesite compañía. No me gusta que me agobien, pero tampoco soporto que pasen de mi. No quiero que pasen los días y que se instale la rutina en nuestras vidas, quiero a un hombre con alma de aventurero que sea capaz de hacer locuras si un impulso se lo sugiere. Quiero explotar mi vida al máximo y hacer que el carpe diem no sea solo un tópico, también quiero que sea nuestro lema. Yo a cambio prometo controlar un poco mi rebeldía por hacerte feliz. Pero solo un poco... No quiero que por tratar de caerte bien olvide quién soy y de donde vengo, porque puedo tratar de calmar a la fiera que llevo dentro mientras tú estés conmigo, pero no puedo prometer que pueda mantenerla sumisa el día que llegue el fin del mundo, que para mi será el día que tus ojos me pronuncien lo que tu voz no pueda decir, el adiós que tanto temo.

Me siento muy identificada contigo. Me parece increible cómo escribes.. me seguiré pasando porque realmente ya tengo ganas de leer una nueva entrada tuya!!
ResponderEliminar- sonreír desde dentro -