viernes, 14 de febrero de 2014

Imaginad una modelo de revista, una de esas que no pasan desapercibidas, de las que parecen tan perfectas que cuesta dejar de mirarlas, de las que derrochan belleza por cada poro de la piel. Bueno, pues esas son de cascarilla. Sí, porque parecen algo que dista bastante de lo que realmente son. Y si no me creéis quitadle todas las capas de maquillaje y photoshop que hay tras ellas y ya me contáis... Bueno, pues con el amor pasa lo mismo; porque no nos engañemos... el amor nunca será más de lo que nosotros quisiéramos, y pocas veces las personas harán como mínimo la mitad de lo que prometen al principio... La culpa es nuestra. Nos enseñan solo una cara de la moneda y los más ingenuos nos tiramos al vacío olvidando el paracaídas. Pero es que joder... a ver quien puede vencer la tentación de besar su boca... 

El ansia me pudo, lo di todo para alcanzar el paraíso perdido y terminé quedándome con las manos vacías. 
Arrasaste conmigo como un torrente abierto en mi utopía, como un huracán que se llevó la sonrisa que pasó de ser real a una curva torcida y forjada que se dibuja en mi cara solo para ahorrarme interrogatorios. Y con la esperanza, más de lo mismo... la dejé olvidada en el fondo de alguna de tantas cervezas que me bebí cuando quise ahogar mis penas en alcohol pero las muy putas me la jugaron aprendiendo a nadar... y en el océano en el que yo me hundí de lleno, el recuerdo... 

Ahora solo me queda el consuelo de que quizá, y ojalá pronto aparezca en mi vida unas manos que hagan magia y que me salven del conjuro de la soledad que alguien me escupió en los ojos, del corazón... 
y no hablo de una sensualidad accesoria a los que todos podemos alcanzar con un tío en busca de sexo y unas copas de más dentro de nuestros cuerpos, no... porque no sé otras, pero yo no puedo aplaudir los fuegos artificiales de algo que se ha conseguido con un llama-cuelga. Hablo de lo que se siente cuando pruebas bocado de la manzana prohibida, del sabor del éxito que parecía imposible de alcanzar... Eso es lo que busco; motivación, esfuerzo y recompensa... pero o tengo la mala suerte de no cruzarme con alguien que merezca la pena, o soy yo una puta exigente...








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